El Océano Azul

La Digitalización, como proceso en marcha, es en si misma la mayor innovación del siglo XXI y está influyendo positivamente en la implantación del espíritu y la práctica innovadores en todos los ambitos de un mundo cada vez más globalizado.

En lo que se refiere a la Economía Digital, la Innovación ha encontrado en ella su soporte ideal en coincidencia con la aparición de ideas y soluciones que son en si mismas innovadoras respecto al modo de funcionar de la economía.

No vamos aquí a tratar de novedades apabullantes que afectan de salida a los grandes sectores y actores del sistema, como pueden ser las Cadenas de Bloques, el Big Data, la Internet de las Cosas o los Vehiculos sin Conductor, sino a mostrar las consecuencias mas útiles para los emprendedores del nuevo enfoque de la Innovación conocido como Innovación en Valor o Estrategia del Océano Azul.

Este enfoque propuesto por los profesores del INSEAD W. Cham Kim y Renèe Mauborgne se basa en la afirmación de que la Innovación en la economía no es el resultado de un descubrimiento feliz en el contexto de una investigación solo asequible a las grandes empresas sino de la aplicación de una estrategia adecuada que han bautizado como Estrategia del Océano Azul.

La EOA se basa en dos pilares fundamentales.

  1. Diseñar un producto o servicio que atienda a necesidades nuevas o desatendidas durante demasiado tiempo dejando de lado  aquellas otras que son objeto de una competencia asfixiante o tienen un coste prohibitivo de producción.
  2. Este producto o servicio debe ser ofrecido a un público nuevo que no se dirige a los mercados existentes porque ya sabe que en ellos solo se encuentran versiones mas o menos mejoradas de los productos y servicios de siempre.

El resultado de aplicar rigurosamente una EOA para la empresa que lo emprende es operar en un nicho de mercado sin competencia y aunos precos lo suficientemente bajos para animar a una demanda dormida por la ausencia de oferta de productos o servicios adecuados.

Se trata de una nueva aplicación del Principio de la Cola Larga, tratando a uno o varios de los micronichos que forman esa Cola no como un complemento de la oferta masiva en un mercado fuertemente competitivo sino como un nicho suficientemente atractivo a medio plazo para lanzar un producto o servicio nuevo.

Una aplicación que se enmarca también en el ámbito de ootro de los grandes descubrimientos de este siglo sobre el tema de la innovación y que ha sido presentado brillantemente por el profesor Clayton Christesen de la Harvard Business School, las Innovaciones Disruptivas.

Estas últimas son las innovaciones que no aportan ninguna ventaja competitiva para loas empresas que dominan los grandes mercados pero que a medio o largo plazo pueden acabar con la ejemonía de esas empresas, desplazándolas completamente del panorama económico.

Toda una revolución larvada en la era de la Economía Digital. Una oprtunidad para todos los emprendedors inteligentes.